

1.
Recemos para que los pequeños y medianos empresarios, duramente afectados por la crisis económica y social, encuentren los medios necesarios para continuar su actividad al servicio de las comunidades en las que viven.
Los pequeños y medianos empresarios (pymes) son el motor de la economía europea, por la creación de puestos de trabajo y el crecimiento económico. Según las estadísticas, en 2013, más de 21 millones de pymes proporcionaban 88,8 millones de puestos de trabajo en toda la Unión Europea (UE). Nueve de cada diez empresas son pymes, y estas generan dos de cada tres puestos de trabajo. Los pequeños empresarios alientan el emprendimiento y la innovación en la Unión Europea, por lo que son clave para fomentar la competitividad y el empleo.
Con motivo de la reunión de un grupo de directivos y empresas que comparten la misión de difundir la cultura de la responsabilidad social corporativa y la sostenibilidad, en términos económicos, sociales y medioambientales, entre las empresas locales, el Papa pronunció un discurso que es el mejor comentario al tema de los pequeños y medianos empresarios.
Estos son los puntos destacados:
– Crear una política y economía al servicio de la vida humana y de la creación, no de la muerte, con la mirada puesta en el bien común.
– Fijar unos criterios sociales y éticos, sin limitar la libertad y la creatividad, que desarrollen puestos de trabajo en un contexto de valores éticos y de responsabilidad social.
– Si queremos que el mundo futuro sea habitable y digno del hombre, la economía debe ser más libre del poder de las finanzas y más creativa en la búsqueda de formas de producción orientadas hacia una ecología integral, hacia una economía concreta, no «líquida» o «gaseosa», como es el peligro de las finanzas globales.
– La construcción de una nueva economía que respete la dignidad humana y el medio ambiente puede y debe empezar desde abajo: en todo el mundo hay muchas experiencias de empresas éticas y sostenibles que marcan un camino.
– Por último, concluye el Papa, si quieren ser un «alma» en el mundo de los negocios, no se olviden de cuidar su propia alma, la que nos viene de Dios. Para ello hay que resistir la tentación del activismo y encontrar tiempo para reflexionar, para pensar, para contemplar, desarrollando nuestra interioridad humana y aumentar así no sólo los beneficios sino también la calidad de vida, la calidad del trabajo, con libertad y creatividad.
2.
Por la abolición de la pena de muerte: Recemos para que la pena de muerte, que atenta contra la inviolabilidad y dignidad de la persona, sea abolida en las leyes de todos los países del mundo.
En la misma línea de la evangelización de los medios sociales, el Papa propone la intención misionera del mes de septiembre por la abolición de la pena de muerte, que va contra la dignidad humana. La evangelización no es para la muerte sino para promover la dignidad humana y la vida en todas sus dimensiones.
El papa agregó: «Estoy convencido de que esta es la mejor manera, porque cada vida es sagrada, cada persona está dotada de una dignidad inalienable y la sociedad puede encontrar solo beneficios de la rehabilitación de aquellos condenados por crímenes».
Anteriormente, el catecismo permitía la pena de muerte en algunos casos, si era «la única manera factible para defender efectivamente las vidas de seres humanos contra el agresor». Pero la nueva enseñanza formal reconoce que existen nuevas maneras de proteger a la sociedad. Existe, además, una creciente conciencia de que la dignidad de la persona no se pierde incluso después de la comisión de crímenes muy graves.
Con estos argumentos el Papa propone con voz profética un camino de civilización y de evangelización, que tenga en cuenta la dignidad humana y los criterios éticos de la convivencia social.
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1.
Recemos para que los pequeños y medianos empresarios, duramente afectados por la crisis económica y social, encuentren los medios necesarios para continuar su actividad al servicio de las comunidades en las que viven.
Los pequeños y medianos empresarios (pymes) son el motor de la economía europea, por la creación de puestos de trabajo y el crecimiento económico. Según las estadísticas, en 2013, más de 21 millones de pymes proporcionaban 88,8 millones de puestos de trabajo en toda la Unión Europea (UE). Nueve de cada diez empresas son pymes, y estas generan dos de cada tres puestos de trabajo. Los pequeños empresarios alientan el emprendimiento y la innovación en la Unión Europea, por lo que son clave para fomentar la competitividad y el empleo.
Con motivo de la reunión de un grupo de directivos y empresas que comparten la misión de difundir la cultura de la responsabilidad social corporativa y la sostenibilidad, en términos económicos, sociales y medioambientales, entre las empresas locales, el Papa pronunció un discurso que es el mejor comentario al tema de los pequeños y medianos empresarios.
Estos son los puntos destacados:
– Crear una política y economía al servicio de la vida humana y de la creación, no de la muerte, con la mirada puesta en el bien común.
– Fijar unos criterios sociales y éticos, sin limitar la libertad y la creatividad, que desarrollen puestos de trabajo en un contexto de valores éticos y de responsabilidad social.
– Si queremos que el mundo futuro sea habitable y digno del hombre, la economía debe ser más libre del poder de las finanzas y más creativa en la búsqueda de formas de producción orientadas hacia una ecología integral, hacia una economía concreta, no «líquida» o «gaseosa», como es el peligro de las finanzas globales.
– La construcción de una nueva economía que respete la dignidad humana y el medio ambiente puede y debe empezar desde abajo: en todo el mundo hay muchas experiencias de empresas éticas y sostenibles que marcan un camino.
– Por último, concluye el Papa, si quieren ser un «alma» en el mundo de los negocios, no se olviden de cuidar su propia alma, la que nos viene de Dios. Para ello hay que resistir la tentación del activismo y encontrar tiempo para reflexionar, para pensar, para contemplar, desarrollando nuestra interioridad humana y aumentar así no sólo los beneficios sino también la calidad de vida, la calidad del trabajo, con libertad y creatividad.
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Por la abolición de la pena de muerte: Recemos para que la pena de muerte, que atenta contra la inviolabilidad y dignidad de la persona, sea abolida en las leyes de todos los países del mundo.
En la misma línea de la evangelización de los medios sociales, el Papa propone la intención misionera del mes de septiembre por la abolición de la pena de muerte, que va contra la dignidad humana. La evangelización no es para la muerte sino para promover la dignidad humana y la vida en todas sus dimensiones.
El papa agregó: «Estoy convencido de que esta es la mejor manera, porque cada vida es sagrada, cada persona está dotada de una dignidad inalienable y la sociedad puede encontrar solo beneficios de la rehabilitación de aquellos condenados por crímenes».
Anteriormente, el catecismo permitía la pena de muerte en algunos casos, si era «la única manera factible para defender efectivamente las vidas de seres humanos contra el agresor». Pero la nueva enseñanza formal reconoce que existen nuevas maneras de proteger a la sociedad. Existe, además, una creciente conciencia de que la dignidad de la persona no se pierde incluso después de la comisión de crímenes muy graves.
Con estos argumentos el Papa propone con voz profética un camino de civilización y de evangelización, que tenga en cuenta la dignidad humana y los criterios éticos de la convivencia social.