La preocupación del Papa Francisco por los ancianos, por las personas mayores, es una constante de todos sus discursos; destaca su experiencia y sabiduría como fuente de valores para la vida social y la convivencia humana y familiar.
Es significativo que haya dedicado sus últimas diez audiencias generales a glosar diversas figuras bíblicas, que son un punto de referencia para la vida cristiana, con las oportunidades y los retos que actualmente presenta.
APRECIO POR LOS ANCIANOS
Partiendo del mandamiento «Honrarás a tu padre y a tu madre», lamenta el Papa con mucho realismo –vista hoy su experiencia de fragilidad, desconcierto, desilusión y a menudo abandono– que no se haga aún lo suficiente en nuestras sociedades por atender a los ancianos, respetar su dignidad, restituirles el honor debido, como forma de una «civilización del amor».
El Papa propone educar a los niños para que estén cerca de sus abuelos. Mirando a las sociedades actuales observa que, a pesar de los recursos materiales puestos a disposición de los ancianos, la lucha «por la restitución de esa forma especial de amor que es el honor» parece todavía frágil.
Sobre esto me permito aconsejar a los padres: por favor, acerquen a sus hijos, a los niños y a los hijos jóvenes a los ancianos, acérquenlos siempre. Y cuando el anciano esté enfermo, un poco fuera de sí, acérquenlos siempre a él: que sepan que esta es nuestra carne, que esto es lo que ha hecho posible que estemos aquí ahora. Por favor, no alejar a los ancianos. Y si no hay más remedio que enviarlos a una residencia de ancianos, por favor, visítenlos y lleven a los niños a verlos.
El honor por la vida vivida «no es cosa de viejos», es un comportamiento que beneficiará a las nuevas generaciones, que heredarán sus mayores cualidades. Es una «verdadera revolución cultural».
JÓVENES Y MAYORES Ahondando en la relación de los jóvenes con las personas mayores, el Papa observa que muchas veces las personas jóvenes no entienden a las mayores y viceversa, debido a varios estereotipos y prejuicios que rodean nuestra sociedad. La juventud se alarga cada vez más y la vejez también. ¿Qué beneficios tiene la relación entre jóvenes y mayores?
A causa de esta gran evolución y del aumento de la esperanza de vida, las relaciones sociales entre jóvenes y mayores se ven afectadas por un enorme salto generacional. Esto dificulta la comunicación entre ambos grupos, impidiendo la comprensión entre ellos.
Los mayores y los jóvenes viven el mismo momento, pero de manera diferente. Por esto, es muy importante organizar espacios y actividades donde estos dos grupos entren en contacto y aprendan a convivir y a entenderse.
Hoy, gracias a las grandes innovaciones tecnológicas y científicas que han evolucionado nuestra sociedad, se presentan nuevas oportunidades, aunque pueda suponer un gran problema de comunicación y comprensión entre las diferentes generaciones. Aun así, la relación entre los mayores y los jóvenes puede ser extremadamente positiva. Los mayores tienen un rico caudal de experiencia y sabiduría, que ayuda a los jóvenes «a mirar hacia el futuro con esperanza y responsabilidad».
Este es el sentido de la intención misionera que estamos comentando. Invita a hacer una nueva alianza entre los mayores y los jóvenes, reconociendo los valores de una y otra generación. Así lo recordó el Papa con ocasión de la institución de la primera Jornada Mundial de los Abuelos y los Mayores (26.07.2021), urgiendo la necesidad de dar vida a una nueva relación intergeneracional.





















































