Su intención de oración mensual es una convocatoria mundial para transformar nuestra plegaria en «gestos concretos»; es una brújula para la misión de la Iglesia en nuestro mundo. Son 12 desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia, invitándonos a rezar y comprometer nuestra vida.
Cada mes se propone una oración y actitudes para la vida cotidiana, que ayudan a profundizar en este servicio de oración y vivir cotidianamente el desafío del mes.
Estas intenciones de oración son el fruto de un largo proceso de discernimiento en la Iglesia, desde diversos países del mundo y con propuestas provenientes de varios dicasterios, congregaciones y servicios de la Santa Sede. Al final de este proceso de varios meses, el Papa, con las propuestas recibidas, toma un tiempo para orar y discernir los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia.
Oración mensual
El Papa ha querido que las intenciones de este año 2025 tengan una componente fuertemente oracional y propone esta oración mensual:
«¡Qué alegría sentirnos llamados a ser peregrinos de la esperanza! Jubilosos, alegres, caminantes, renovando nuestras búsquedas de Cristo resucitado en medio de la vida. Padre, queremos vivir este tiempo haciendo camino con tu Hijo Jesús, abrazados a la cruz de la entrega y el servicio. ¡Queremos dar razón de nuestra fe! Decir al mundo que nuestra fe no es vana. ¡Nuestra esperanza no es una ilusión ni nuestros dolores callejones sin salida! ¡Nuestra vida es camino, peregrinar, siguiendo a una persona, a Cristo, fuente de vida! Somos hijos de un Dios vivo que actúa y trabaja por nosotros, para quien somos todos hijos amados. ¡Cristo es nuestro destino y nuestro camino!».
El derecho a la educación
Con este espíritu oracional propone la intención del mes de enero, que tiene también una dimensión social:
Oremos para que migrantes, refugiados y afectados por las guerras vean siempre respetado su derecho a la educación, necesaria para construir un mundo mejor.
Esta intención enlaza con el sentimiento de paz que invade el espíritu del primer día del año, marcado por el profundo anhelo de paz que brota de todos los corazones. Y es que sin una buena educación no es posible la paz. Esta requiere unas condiciones y actitudes que impregnan el tejido social de un mundo justo y solidario. Sin la educación y formación oportunas, las democracias de nuestra sociedad moderna se convierten en dictaduras, que imponen la hegemonía de las clases más pudientes.
Con el espíritu del Jubileo
Otra característica de las intenciones de 2025 es el espíritu del Jubileo: Oremos y caminemos juntos hacia el Jubileo 2025.
Con ocasión del Año de la Oración, el Dicasterio para la Evangelización ha preparado una serie de instrumentos y subsidios para acompañar a las comunidades cristianas y a cada creyente en el itinerario de preparación para el Jubileo de 2025.
El Papa Francisco quiere invitarnos a todos a intensificar la oración como diálogo personal con Dios, para reflexionar sobre la propia fe y sobre el compromiso en el mundo de hoy, en los diferentes ámbitos en los que estamos llamados a vivir más plenamente en diálogo con el Señor y en relación con los demás. en familia, en las comunidades cristianas y en sociedad.




















































