Los jóvenes son el presente y el futuro de la Iglesia y de la evangelización. Sin ellos, sin su presencia, sin su impulso, sin su participación, sería imposible llevar a cabo el movimiento eclesial de renovación y su dinamismo misionero.
En definitiva, son el fermento de nuestra sociedad, de nuestra cultura, de un nuevo estilo de vida de compromiso que promueva los valores del Reino y del Evangelio.
De ahí el interés de los Papas por los jóvenes y por los movimientos eclesiales, que ha cristalizado en las Jornadas Mundiales de la Juventud, inauguradas por Juan Pablo II en 1985. La próxima se celebrará en Lisboa el 2023, bajo un lema mariano: «María se levantó y partió sin demora» (Lc 1, 39). El Santo Padre invita a los jóvenes para que la JMJ de Lisboa sea «la evangelización activa y misionera de los jóvenes, que asimismo reconocerán y serán testigos de la presencia de Cristo vivo». «¿Adónde nos envía Jesús? No hay fronteras, no hay límites: nos envía a todos. El Evangelio no es para algunos sino para todos» (Christus Vivit, 177).
La consigna es hacer de estas jornadas un evento original y creativo. En este sentido el Papa Francisco dirigió un mensaje a los jóvenes que participarán en la JMJ 2023 en Lisboa (Portugal) animándoles a hacer de este encuentro un evento original y creativo, «que no sea una fotocopia de otros encuentros pasados», a pesar de – o precisamente por ello – la difícil situación actual: «Estamos de crisis en crisis…salimos de una crisis de pandemia, entramos en una crisis económica y ahora la crisis de la guerra, que es de los peores males que pueden suceder».
Este evento tiene que ser un «encuentro joven, fresco, con vida, con fuerza y creativo». «No vivan de lo que se hizo en otros eventos, ustedes tienen que crear el encuentro. Si ustedes no son creativos y poetas, ese encuentro va a salir mal». Si no se busca la originalidad el evento será «una fotocopia de otros encuentros, porque las crisis se superan juntos y nos ponen a prueba para salir mejores». «Iguales no se sale de una crisis…salimos mejores o peores. En el desafío que se nos pone hoy es para salir mejores. Ustedes son creativos, ustedes son poetas. Hagan esa poesía de la creatividad mirando a agosto del 23».
El papa Francisco invita a los jóvenes a superar la situación actual y a crear una realidad nueva con una actitud misionera y de servicio, que parte de la escucha y de la profundización de su fe, con la mirada puesta en María.
A la luz de María, que ilumina nuestras vidas, oramos para que la vida de los jóvenes sea una vida plena, con una actitud de escucha, que fortalezca su fe y su dedicación al servicio evangelizador y misionero.






















































