ORAR POR LOS LÍDERES POLÍTICOS
«Para que los líderes políticos estén al servicio de su pueblo, trabajando por el desarrollo humano integral y el bien común, atendiendo a los que han perdido su empleo y dando prioridad a los más pobres».
En una de sus misas matutinas en la Capilla de Santa Marta (20.09.19) hace una reflexión destacando la dignidad de la política y los retos que plantea para el desarrollo humano integral e invitando a orar por los políticos, haciéndose eco de lo que Pablo VI consideraba «la más alta forma de caridad», la política.
El punto de partida para la reflexión del Papa fue el pasaje de la primera carta de Pablo a Timoteo (2, 1-8), en la que el apóstol «pide a todo el pueblo de Dios que ore». Es una petición universal, genérica:
Generalmente los políticos son criticados o adulados. Pero no podemos dejar solo a aquel que tiene la responsabilidad del gobierno nacional o local, sin pedirle a Dios que lo bendiga, para que lo haga con dignidad buscando el bien común.
ESCUCHAR EL CLAMOR DE LA TIERRA
«Oremos para que cada uno de nosotros escuche con el corazón el clamor de la Tierra y de las víctimas de las catástrofes naturales y del cambio climático, comprometiéndonos personalmente a cuidar el mundo que habitamos».
El punto de referencia del magisterio del Papa Francisco sobre este tema es su encíclica Laudato Sí (2015), inspiradora para cualquier persona que busca armonía, serenidad, contemplación, paz, belleza, hermandad, solidaridad, autenticidad, por una parte; por otra, es sensible a temáticas como pobreza, desarrollo, población, recursos, medioambiente, sostenibilidad, migraciones, etc.
El clamor de la Tierra es claramente expresado en la encíclica «Laudato Si». En ella el Papa Francisco nos dice que la hermana tierra clama al cielo porque es oprimida y devastada por los hombres. La necesidad de escuchar el clamor de la tierra y la necesidad de defender nuestro planeta es un «desafío urgente de proteger nuestra casa común que incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar» (LS, 13).
Y para ello debemos concienciarnos de nuestros hábitos a todos los niveles. Estilos de vida sobrios y cambio de hábitos. El grito de la Tierra no es diferente al grito de la humanidad: «No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental» (LS, 39).
Nos recuerda, en fin, que el progreso hacia una vida sostenible en la Tierra para todos y cada uno de nosotros requiere estilos de vida sobrios, junto con un cambio de comportamientos tanto individuales como colectivos. Las agendas políticas, los organismos internacionales, las ONG, las instituciones y cada uno de nosotros debemos preocuparnos tanto por el cambio climático como por los refugiados que arriesgan su vida intentando llegar a sociedades donde vivir en paz.
De todas estas reflexiones sobre la escucha del clamor de la tierra emerge el sentido de una vida evangélica y evangelizadora.




















































