

La formación es uno de los temas que más preocupa al papa Francisco y que aflora constantemente en sus discursos y encuentros tanto con los formandos/as como con los responsables de la tarea formativa.
Es un tema de hondo calado, que abarca la formación humana, pastoral, espiritual y comunitaria de las vocaciones en la Iglesia y de su misión evangelizadora.
La formación en cada uno de estos campos tiene matices propios. Por eso nuestro comentario se va ceñir a los grupos señalados por el Papa, con sus propias dinámicas. Su pensamiento es muy rico; recogemos algunas ideas fundamentales, espigando algunos de sus discursos, resumiendo su pensamiento e indicando las fechas en que han sido pronunciados.
LAS RELIGIOSAS
Una de las exigencias de la formación de las religiosas es la formación y la evangelización inseparablemente unidas: «Evangelizar educando y educar evangelizando», porque no hay trabajo más generador que el de la educación. En la medida en que sean fieles a esta misión, serán una presencia generadora en la Iglesia; no hay obra más generadora que la de la educación. «Este carisma y misión son siempre relevantes particularmente hoy, en un contexto cultural y social que requiere un nuevo pacto educativo» (18-03-2022).
LOS RELIGIOSOS
Dirigiéndose a los formadores de la vida consagrada, se hace eco de la crisis vocacional y de la urgencia de la tarea formativa: «Hay una indudable disminución cuantitativa, y esto hace aún más urgente la tarea de la formación, una formación que plasme de verdad en el corazón de los jóvenes el corazón de Jesús, para que tengan sus mismos sentimientos (cf. Flp 2, 5; VC, 65). «No hay crisis vocacional allí donde hay consagrados capaces de trasmitir, con su testimonio, la belleza de la consagración. Si no hay testimonio, si no hay coherencia, no habrá vocaciones. Y a este testimonio estáis llamados. Este es vuestro ministerio, vuestra misión. No sois sólo maestros; sois sobre todo testigos del seguimiento de Cristo en vuestro propio carisma» (11-04-2015).
El 29 de noviembre de 2013, tuvo lugar en el Vaticano un intenso coloquio entre el Papa y los miembros de la Unión de Superiores Generales, recibidos por Francisco al término de su asamblea general. El contenido ha sido publicado por Antonio Spadaro director de la Civilità Cattolica. El Papa deja caer contundentes afirmaciones. Si se habla de realidades como la pobreza sin haber tenido un contacto directo, «se corre el riesgo de ser abstractos ideólogos o fundamentalistas». Alude también a la formación y a la importancia de «formar el corazón». Otro de los temas del diálogo fue el carisma religioso. No se debe «confundir al Instituto con la obra apostólica. El primero permanece, la segunda pasa». Finalmente, urge a los religiosos a salir a las periferias.
LOS SEMINARISTAS
El Papa Francisco dirigiéndose a un grupo de formadores de seminarios ha asegurado que:
Ha destacado también que «uno de los desafíos más relevantes» a los que se enfrenta la formación sacerdotal «es que sean verdaderas comunidades cristianas, lo que implica un número adecuado de seminaristas y formadores».
Este desafío exige empeñarse en crear o consolidar Seminarios interdiocesanos, provinciales o regionales. Para ello, pide a los formadores «dejar inercias y protagonismos e iniciar a soñar juntos, no solos, sino unidos y abiertos a lo que el Señor hoy desea como formación para las próximas generaciones de presbíteros inspirados por las actuales orientaciones de la Iglesia»(10-11-2022).
También ha destacado que «una sana maduración humana coherente con la consolidación de la propia vocación y misión, que incluye la normal superación de dificultades y períodos de crisis, permite al sacerdote formador renovar constantemente su base» y uno de sus indicadores es «la disposición a escuchar y a empatizar con los demás».
Para terminar, citamos el discurso del papa Francisco sobre los 50 años de la Sacrosanctum Concilium (18-02-2014) y la necesidad de una sólida formación espiritual litúrgica. La formación espiritual es un elemento común a la formación de todos los grupos vocacionales de la Iglesia.
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La formación es uno de los temas que más preocupa al papa Francisco y que aflora constantemente en sus discursos y encuentros tanto con los formandos/as como con los responsables de la tarea formativa.
Es un tema de hondo calado, que abarca la formación humana, pastoral, espiritual y comunitaria de las vocaciones en la Iglesia y de su misión evangelizadora.
La formación en cada uno de estos campos tiene matices propios. Por eso nuestro comentario se va ceñir a los grupos señalados por el Papa, con sus propias dinámicas. Su pensamiento es muy rico; recogemos algunas ideas fundamentales, espigando algunos de sus discursos, resumiendo su pensamiento e indicando las fechas en que han sido pronunciados.
LAS RELIGIOSAS
Una de las exigencias de la formación de las religiosas es la formación y la evangelización inseparablemente unidas: «Evangelizar educando y educar evangelizando», porque no hay trabajo más generador que el de la educación. En la medida en que sean fieles a esta misión, serán una presencia generadora en la Iglesia; no hay obra más generadora que la de la educación. «Este carisma y misión son siempre relevantes particularmente hoy, en un contexto cultural y social que requiere un nuevo pacto educativo» (18-03-2022).
LOS RELIGIOSOS
Dirigiéndose a los formadores de la vida consagrada, se hace eco de la crisis vocacional y de la urgencia de la tarea formativa: «Hay una indudable disminución cuantitativa, y esto hace aún más urgente la tarea de la formación, una formación que plasme de verdad en el corazón de los jóvenes el corazón de Jesús, para que tengan sus mismos sentimientos (cf. Flp 2, 5; VC, 65). «No hay crisis vocacional allí donde hay consagrados capaces de trasmitir, con su testimonio, la belleza de la consagración. Si no hay testimonio, si no hay coherencia, no habrá vocaciones. Y a este testimonio estáis llamados. Este es vuestro ministerio, vuestra misión. No sois sólo maestros; sois sobre todo testigos del seguimiento de Cristo en vuestro propio carisma» (11-04-2015).
El 29 de noviembre de 2013, tuvo lugar en el Vaticano un intenso coloquio entre el Papa y los miembros de la Unión de Superiores Generales, recibidos por Francisco al término de su asamblea general. El contenido ha sido publicado por Antonio Spadaro director de la Civilità Cattolica. El Papa deja caer contundentes afirmaciones. Si se habla de realidades como la pobreza sin haber tenido un contacto directo, «se corre el riesgo de ser abstractos ideólogos o fundamentalistas». Alude también a la formación y a la importancia de «formar el corazón». Otro de los temas del diálogo fue el carisma religioso. No se debe «confundir al Instituto con la obra apostólica. El primero permanece, la segunda pasa». Finalmente, urge a los religiosos a salir a las periferias.
LOS SEMINARISTAS
El Papa Francisco dirigiéndose a un grupo de formadores de seminarios ha asegurado que:
Ha destacado también que «uno de los desafíos más relevantes» a los que se enfrenta la formación sacerdotal «es que sean verdaderas comunidades cristianas, lo que implica un número adecuado de seminaristas y formadores».
Este desafío exige empeñarse en crear o consolidar Seminarios interdiocesanos, provinciales o regionales. Para ello, pide a los formadores «dejar inercias y protagonismos e iniciar a soñar juntos, no solos, sino unidos y abiertos a lo que el Señor hoy desea como formación para las próximas generaciones de presbíteros inspirados por las actuales orientaciones de la Iglesia»(10-11-2022).
También ha destacado que «una sana maduración humana coherente con la consolidación de la propia vocación y misión, que incluye la normal superación de dificultades y períodos de crisis, permite al sacerdote formador renovar constantemente su base» y uno de sus indicadores es «la disposición a escuchar y a empatizar con los demás».
Para terminar, citamos el discurso del papa Francisco sobre los 50 años de la Sacrosanctum Concilium (18-02-2014) y la necesidad de una sólida formación espiritual litúrgica. La formación espiritual es un elemento común a la formación de todos los grupos vocacionales de la Iglesia.