

Cuando el ejército ruso se lanzó a la conquista de Ucrania en febrero del 2022 saltaron las alarmas. Los políticos europeos se encontraron con las manos atadas al tratar de imponer sanciones al invasor. El petróleo y gas se convirtieron en la bomba más poderosa de Rusia.
La guerra de Ucrania, además de ser una vergüenza para Europa, supuso también un duro golpe para África. Dieciocho países del continente, principalmente Mali, Benín, Sudán, Egipto, y Somalia, dependían en un 70% del trigo y aceite provenientes de Ucrania y Rusia. La invasión militar de Putin hizo que de la noche a la mañana el precio de estos bienes, indispensables para la supervivencia de su población, subiera un 25%.
Geografía del gas en África
El año 2022 Rusia exportó 138 millones de toneladas de gas a países europeos, y sus reservas superan los 1.300 trillones de pies cúbicos, esto es, el 24% de las reservas de gas mundiales. Sumando la producción de los 10 países africanos más ricos en gas: Nigeria, Argelia, Mozambique, Senegal, Egipto, Libia, Tanzania, Angola, R.D. del Congo, y Guinea Ecuatorial, llegaríamos a la nada despreciable cifra de 782 trillones de pies cúbicos
Nuestro continente tendría que duplicar al menos su producción
en tiempo récord para competir
con Rusia.
La visita del Canciller Alemán a Senegal significó, más bien, la expresión de un deseo que una solución práctica al problema europeo. Senegal produce unos cinco millones de toneladas de gas anuales, tendría que multiplicar por 55 su producción para sustituir las importaciones del gas ruso.
Costas del Mediterráneo y el Atlántico
En las últimas décadas Argelia, Nigeria, Libia y Egipto, han concentrado buena parte de la producción de gas en África. Desde los años 1970 al 2021 estas cuatro naciones representaron el 92% de la producción en nuestro continente
A día de hoy Argelia es el principal proveedor africano para los mercados europeos. El año 2023 se convirtió en el segundo país exportador de gas natural a la UE alcanzando el 19% del mercado, tras Noruega con el 54% y seguido por Rusia con el 17%. Las exportaciones del gas argelino a UE superaron los 2.400 millones de metros cúbicos mensuales a través de sus gasoductos que le conectan con España e Italia.
El reino de Marruecos se ha convertido también en importante exportador de gas natural y sus reservas podrían superar más de cuatro billones de metros cúbicos. Su posición geográfica, al igual que la de Argelia, es ideal para transportar sus reservas de gas al mercado europeo.
En la costa Atlántica hay también otros países, como Nigeria, Mauritania, Senegal, Angola, Guinea Ecuatorial, que invierten mucho esfuerzo y dinero para mejorar su producción y exportación de gas.
África Oriental y el Índico
Las mayores reservas de gas del continente africano, quizás un 80% de sus reservas globales, están en Mozambique, Tanzania, Sudáfrica y Etiopía. Si tuvieran las estructuras idóneas estas cuatro naciones producirían más de la mitad del gas africano a finales del 2030, necesitan con urgencia desarrollar sus infraestructuras de extracción y exportación de sus reservas.
Se trata de reservas muy distantes y de difícil acceso para Europa. El desarrollo de tales infraestructuras sería también muy elevado, superando probablemente una inversión de 330.000 millones de dólares.
¿Es un Simple deseo o existe una posibilidad real?
Tan solo Argelia y Marruecos, gracias a su ubicación geográfica, tienen conexión directa con Europa a través de sus gasoductos. Está en estudio una nueva conexión submarina entre Nigeria y el puerto de Cádiz (España), que pasaría por Marruecos, con ramificaciones a otros 9 puertos en la costa atlántica. El gasoducto en estudio tendría 7.000 kilómetros de longitud y su construcción costaría unos 25.000 millones de dólares.
Italia y Argelia estudian también un nuevo proyecto para unir sus respectivos países a través de un nuevo gasoducto, de unos 840 kilómetros de longitud, con capacidad para transportar gas, hidrógeno, amoniaco y electricidad.
A corto plazo los mercados europeos sólo pueden contar con un significativo aumento de exportaciones de gas de países como Argelia, Egipto, Marruecos y Libia en la costa mediterránea y desde Nigeria en la costa atlántica.
A medio plazo un considerable número de otros países, como Angola, Mauritania, Guinea Ecuatorial, Senegal, Ghana, Namibia, Costa de Marfil y Liberia potenciarían considerablemente su aportación de gas a Europa.
Las enormes reservas de gas en África Oriental y el Índico apenas cuentan con infraestructuras para su explotación y exportación. Necesitarían varias décadas e ingentes inversiones de dinero para poder aliviar las urgencias del mercado europeo.
Futuro energético de África
La guerra de Ucrania y la inestabilidad en el Medio Oriente han reavivado estos últimos años el interés de África por potenciar sus grandes reservas de petróleo y gas. El ciclo de inversión de 800.000 millones de dólares en exploración y producción de estos productos subraya su central importancia para el hoy y mañana de nuestro continente.
El gas natural licuado (GNL) ha generado especial interés en esta búsqueda de nuevas potencialidades e inversiones. En la última década las exportaciones de GNL han crecido un 5.5% a nivel mundial. Noruega y Argelia han registrado el mayor aumento con el 59% y el 25% respectivamente.
La mayor parte del gas, procedente de estos nuevos proyectos, no se destina al consumo doméstico porque está asociado a terminales de exportación del gas natural licuado. Es importante que nuestros gobernantes africanos prioricen las necesidades y el bienestar de sus propios habitantes, en lugar de invertir todo su esfuerzo en exportar a otros mercados las riquezas de su subsuelo.
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Cuando el ejército ruso se lanzó a la conquista de Ucrania en febrero del 2022 saltaron las alarmas. Los políticos europeos se encontraron con las manos atadas al tratar de imponer sanciones al invasor. El petróleo y gas se convirtieron en la bomba más poderosa de Rusia.
La guerra de Ucrania, además de ser una vergüenza para Europa, supuso también un duro golpe para África. Dieciocho países del continente, principalmente Mali, Benín, Sudán, Egipto, y Somalia, dependían en un 70% del trigo y aceite provenientes de Ucrania y Rusia. La invasión militar de Putin hizo que de la noche a la mañana el precio de estos bienes, indispensables para la supervivencia de su población, subiera un 25%.
Geografía del gas en África
El año 2022 Rusia exportó 138 millones de toneladas de gas a países europeos, y sus reservas superan los 1.300 trillones de pies cúbicos, esto es, el 24% de las reservas de gas mundiales. Sumando la producción de los 10 países africanos más ricos en gas: Nigeria, Argelia, Mozambique, Senegal, Egipto, Libia, Tanzania, Angola, R.D. del Congo, y Guinea Ecuatorial, llegaríamos a la nada despreciable cifra de 782 trillones de pies cúbicos
Nuestro continente tendría que duplicar al menos su producción
en tiempo récord para competir
con Rusia.
La visita del Canciller Alemán a Senegal significó, más bien, la expresión de un deseo que una solución práctica al problema europeo. Senegal produce unos cinco millones de toneladas de gas anuales, tendría que multiplicar por 55 su producción para sustituir las importaciones del gas ruso.
Costas del Mediterráneo y el Atlántico
En las últimas décadas Argelia, Nigeria, Libia y Egipto, han concentrado buena parte de la producción de gas en África. Desde los años 1970 al 2021 estas cuatro naciones representaron el 92% de la producción en nuestro continente
A día de hoy Argelia es el principal proveedor africano para los mercados europeos. El año 2023 se convirtió en el segundo país exportador de gas natural a la UE alcanzando el 19% del mercado, tras Noruega con el 54% y seguido por Rusia con el 17%. Las exportaciones del gas argelino a UE superaron los 2.400 millones de metros cúbicos mensuales a través de sus gasoductos que le conectan con España e Italia.
El reino de Marruecos se ha convertido también en importante exportador de gas natural y sus reservas podrían superar más de cuatro billones de metros cúbicos. Su posición geográfica, al igual que la de Argelia, es ideal para transportar sus reservas de gas al mercado europeo.
En la costa Atlántica hay también otros países, como Nigeria, Mauritania, Senegal, Angola, Guinea Ecuatorial, que invierten mucho esfuerzo y dinero para mejorar su producción y exportación de gas.
África Oriental y el Índico
Las mayores reservas de gas del continente africano, quizás un 80% de sus reservas globales, están en Mozambique, Tanzania, Sudáfrica y Etiopía. Si tuvieran las estructuras idóneas estas cuatro naciones producirían más de la mitad del gas africano a finales del 2030, necesitan con urgencia desarrollar sus infraestructuras de extracción y exportación de sus reservas.
Se trata de reservas muy distantes y de difícil acceso para Europa. El desarrollo de tales infraestructuras sería también muy elevado, superando probablemente una inversión de 330.000 millones de dólares.
¿Es un Simple deseo o existe una posibilidad real?
Tan solo Argelia y Marruecos, gracias a su ubicación geográfica, tienen conexión directa con Europa a través de sus gasoductos. Está en estudio una nueva conexión submarina entre Nigeria y el puerto de Cádiz (España), que pasaría por Marruecos, con ramificaciones a otros 9 puertos en la costa atlántica. El gasoducto en estudio tendría 7.000 kilómetros de longitud y su construcción costaría unos 25.000 millones de dólares.
Italia y Argelia estudian también un nuevo proyecto para unir sus respectivos países a través de un nuevo gasoducto, de unos 840 kilómetros de longitud, con capacidad para transportar gas, hidrógeno, amoniaco y electricidad.
A corto plazo los mercados europeos sólo pueden contar con un significativo aumento de exportaciones de gas de países como Argelia, Egipto, Marruecos y Libia en la costa mediterránea y desde Nigeria en la costa atlántica.
A medio plazo un considerable número de otros países, como Angola, Mauritania, Guinea Ecuatorial, Senegal, Ghana, Namibia, Costa de Marfil y Liberia potenciarían considerablemente su aportación de gas a Europa.
Las enormes reservas de gas en África Oriental y el Índico apenas cuentan con infraestructuras para su explotación y exportación. Necesitarían varias décadas e ingentes inversiones de dinero para poder aliviar las urgencias del mercado europeo.
Futuro energético de África
La guerra de Ucrania y la inestabilidad en el Medio Oriente han reavivado estos últimos años el interés de África por potenciar sus grandes reservas de petróleo y gas. El ciclo de inversión de 800.000 millones de dólares en exploración y producción de estos productos subraya su central importancia para el hoy y mañana de nuestro continente.
El gas natural licuado (GNL) ha generado especial interés en esta búsqueda de nuevas potencialidades e inversiones. En la última década las exportaciones de GNL han crecido un 5.5% a nivel mundial. Noruega y Argelia han registrado el mayor aumento con el 59% y el 25% respectivamente.
La mayor parte del gas, procedente de estos nuevos proyectos, no se destina al consumo doméstico porque está asociado a terminales de exportación del gas natural licuado. Es importante que nuestros gobernantes africanos prioricen las necesidades y el bienestar de sus propios habitantes, en lugar de invertir todo su esfuerzo en exportar a otros mercados las riquezas de su subsuelo.