

Aún no hemos descartado del todo las mascarillas de nuestros rostros en espacios cerrados y a veces nos sigue resultando difícil reconocer las personas. La mascarilla oculta ese rostro que refleja el estado de ánimo de las personas y a veces nos está costando restaurar las relaciones.
Culminamos el año con un cierto espíritu de esperanza. Van reduciéndose las brechas económicas y sociales que se crearon durante la pandemia, pero se mantiene una inestabilidad política muy fuerte, así como un crecimiento económico muy reducido, pero aun así se tiene la esperanza de que esto se pueda revertir y se pueda instaurar una nueva normalidad.
Y a propósito de esa esperanza de superación, es precisamente el esfuerzo de la ONG «OSCAR DE PERÚ», por ustedes conocida, gracias al programa de Apadrinamientos Familiares, que desde otro rublo en el que también se desarrollan nuestras actividades y es precisamente con nuestros jóvenes y su preparación de futuro.
En colaboración con el Instituto Tecnológico María Reich, que está situado en el Asentamiento Humano Ancieta Alta de El Agustino (Lima) y con la financiación del Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano vienen formándose en nuestras instalaciones del taller de Calzado y Costura alrededor de 90 jóvenes, en diferentes turnos y horarios desde hace más de 10 años. Jóvenes que están en los últimos años de secundaria, y que además de la formación intelectual tienen cursos de capacitación técnica.
Ahí entra el aporte de la ONG con un trabajo de capacitación en el campo técnico del manejo de las máquinas de costura, una capacitación humana, con psicólogos y nutricionistas y una capacitación de gestión empresarial y marketing, para poder abrirse paso en el mundo laboral y emprendedor. Un proyecto integral, que compromete todas las áreas.
Es un proyecto que brinda a los jóvenes desarrollar sus capacidades técnicas y al mismo tiempo los abre las puertas al mercado laboral. Estos jóvenes son de una zona muy baja de recursos, marcado por la inseguridad, la violencia, el tráfico de drogas, etc. Este proyecto quiere romper ese círculo en el que están inmersos esos jóvenes y crear un mundo diferente para ellos.
Se abre para estos jóvenes un mar de opciones, aquí tienen la posibilidad de expresar sus capacidades y es bonito ver el interés con que comienzan a crear sus propios proyectos textiles, desde aprender el manejo de las maquinas, al corte de los patrones y el desarrollo de cada detalle. Todo ello culmina en la presentación de trabajos en la semana del logro, una actividad que tienen todas las escuelas en las que se presentan sus iniciativas.
Vemos con agrado, que muchos, al terminar su etapa escolar, y ante la necesidad de buscar recursos para ellos y sus familias toman el rubro de la costura, ya que nos encontramos muy cerca del «Emporio textil de Gamarra». Los más interesados siguen participando de nuestros talleres en horario ampliado para perfeccionar su formación y algunos han iniciado pequeños procesos de emprendimiento en sus hogares.
Además de todo eso, en artículos anteriores les decíamos que estábamos trabajando de manera virtual, ahora con alegría podemos compartir con ustedes que todos nuestros trabajos son presenciales desde los Grupos de estimulación Temprana, las Salas de estimulación Temprana, las atenciones de los psicólogos, nutricionistas, el trabajo con los adolescentes y jóvenes, y las mujeres.
Nuestros Centros se han llenado de vida, después de casi dos años y medio de estar vacíos. Vemos la alegría con que las personas retoman nuestras actividades. Los que más disfrutan son los más pequeños, los que conforman nuestras Salas de estimulación Temprana, niños y niñas de 2 y 3 años, que por las edades no han padecido directamente los efectos de la Pandemia. En la actualidad tenemos unos 80 niños participando de esas actividades todas las mañanas, y se van involucrando las familias con las Escuelas de Padres.
Nuestras actividades con los más pequeños buscan estimular el crecimiento sano y saludable de los niños y de las familias, con esa estimulación de sus capacidades cognitivas y motoras, junto con una alimentación sana y saludable.
El esfuerzo de nuestros profesionales, los lleva a potenciar las capacidades creativas de los más pequeños y al mismo tiempo adentrarlos en este mundo en el que están viviendo, y así la importancia de celebrar la vida, la primavera, la fe… Elementos que ayudan a los más pequeños en ese crecimiento, y en muchas ocasiones sirve también para interactuar con las familias, las cuales se involucran en las actividades, el día de la primavera, el Señor de los Milagros.
También desde nuestra institución cuidamos a las personas que trabajan con nosotros, y así a lo largo del año, además de las reuniones organizativas que se necesitan hacemos dos encuentros diferentes, uno de ellos una jornada espiritual, que nos ayuda a transcender nuestras actividades y darles una motivación más interior y con ella profundizar nuestro servicio, con la reflexión, el silencio y los momentos de oración. Y un segundo encuentro una jornada/paseo de confraternización, en el que en un ambiente lúdico recreativo compartimos y nos divertimos juntos. Como esa gran familia que conforma la ONG «OSCAR DE PERÚ» y todos ustedes que de alguna manera también forman parte.
Gracias por sus colaboraciones, gracias por ayudar a marcar la diferencia para estos niños y jóvenes y desde ya les deseamos una Feliz Navidad y un Feliz año 2023.
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Aún no hemos descartado del todo las mascarillas de nuestros rostros en espacios cerrados y a veces nos sigue resultando difícil reconocer las personas. La mascarilla oculta ese rostro que refleja el estado de ánimo de las personas y a veces nos está costando restaurar las relaciones.
Culminamos el año con un cierto espíritu de esperanza. Van reduciéndose las brechas económicas y sociales que se crearon durante la pandemia, pero se mantiene una inestabilidad política muy fuerte, así como un crecimiento económico muy reducido, pero aun así se tiene la esperanza de que esto se pueda revertir y se pueda instaurar una nueva normalidad.
Y a propósito de esa esperanza de superación, es precisamente el esfuerzo de la ONG «OSCAR DE PERÚ», por ustedes conocida, gracias al programa de Apadrinamientos Familiares, que desde otro rublo en el que también se desarrollan nuestras actividades y es precisamente con nuestros jóvenes y su preparación de futuro.
En colaboración con el Instituto Tecnológico María Reich, que está situado en el Asentamiento Humano Ancieta Alta de El Agustino (Lima) y con la financiación del Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano vienen formándose en nuestras instalaciones del taller de Calzado y Costura alrededor de 90 jóvenes, en diferentes turnos y horarios desde hace más de 10 años. Jóvenes que están en los últimos años de secundaria, y que además de la formación intelectual tienen cursos de capacitación técnica.
Ahí entra el aporte de la ONG con un trabajo de capacitación en el campo técnico del manejo de las máquinas de costura, una capacitación humana, con psicólogos y nutricionistas y una capacitación de gestión empresarial y marketing, para poder abrirse paso en el mundo laboral y emprendedor. Un proyecto integral, que compromete todas las áreas.
Es un proyecto que brinda a los jóvenes desarrollar sus capacidades técnicas y al mismo tiempo los abre las puertas al mercado laboral. Estos jóvenes son de una zona muy baja de recursos, marcado por la inseguridad, la violencia, el tráfico de drogas, etc. Este proyecto quiere romper ese círculo en el que están inmersos esos jóvenes y crear un mundo diferente para ellos.
Se abre para estos jóvenes un mar de opciones, aquí tienen la posibilidad de expresar sus capacidades y es bonito ver el interés con que comienzan a crear sus propios proyectos textiles, desde aprender el manejo de las maquinas, al corte de los patrones y el desarrollo de cada detalle. Todo ello culmina en la presentación de trabajos en la semana del logro, una actividad que tienen todas las escuelas en las que se presentan sus iniciativas.
Vemos con agrado, que muchos, al terminar su etapa escolar, y ante la necesidad de buscar recursos para ellos y sus familias toman el rubro de la costura, ya que nos encontramos muy cerca del «Emporio textil de Gamarra». Los más interesados siguen participando de nuestros talleres en horario ampliado para perfeccionar su formación y algunos han iniciado pequeños procesos de emprendimiento en sus hogares.
Además de todo eso, en artículos anteriores les decíamos que estábamos trabajando de manera virtual, ahora con alegría podemos compartir con ustedes que todos nuestros trabajos son presenciales desde los Grupos de estimulación Temprana, las Salas de estimulación Temprana, las atenciones de los psicólogos, nutricionistas, el trabajo con los adolescentes y jóvenes, y las mujeres.
Nuestros Centros se han llenado de vida, después de casi dos años y medio de estar vacíos. Vemos la alegría con que las personas retoman nuestras actividades. Los que más disfrutan son los más pequeños, los que conforman nuestras Salas de estimulación Temprana, niños y niñas de 2 y 3 años, que por las edades no han padecido directamente los efectos de la Pandemia. En la actualidad tenemos unos 80 niños participando de esas actividades todas las mañanas, y se van involucrando las familias con las Escuelas de Padres.
Nuestras actividades con los más pequeños buscan estimular el crecimiento sano y saludable de los niños y de las familias, con esa estimulación de sus capacidades cognitivas y motoras, junto con una alimentación sana y saludable.
El esfuerzo de nuestros profesionales, los lleva a potenciar las capacidades creativas de los más pequeños y al mismo tiempo adentrarlos en este mundo en el que están viviendo, y así la importancia de celebrar la vida, la primavera, la fe… Elementos que ayudan a los más pequeños en ese crecimiento, y en muchas ocasiones sirve también para interactuar con las familias, las cuales se involucran en las actividades, el día de la primavera, el Señor de los Milagros.
También desde nuestra institución cuidamos a las personas que trabajan con nosotros, y así a lo largo del año, además de las reuniones organizativas que se necesitan hacemos dos encuentros diferentes, uno de ellos una jornada espiritual, que nos ayuda a transcender nuestras actividades y darles una motivación más interior y con ella profundizar nuestro servicio, con la reflexión, el silencio y los momentos de oración. Y un segundo encuentro una jornada/paseo de confraternización, en el que en un ambiente lúdico recreativo compartimos y nos divertimos juntos. Como esa gran familia que conforma la ONG «OSCAR DE PERÚ» y todos ustedes que de alguna manera también forman parte.
Gracias por sus colaboraciones, gracias por ayudar a marcar la diferencia para estos niños y jóvenes y desde ya les deseamos una Feliz Navidad y un Feliz año 2023.