En muchas ocasiones hemos escuchado que el motivo de algunos conflictos internacionales son las religiones y que éstas siguen obstaculizando caminos de paz y de fraternidad, cuando la realidad nos muestra que la causa principal, no son ellas, sino los intereses políticos y económicos de algunas potencias mundiales.
Los medios de comunicación son los instrumentos al servicio de la opinión pública, que transmiten la verdad de los hechos y, a la vez, ofrecen información para que el receptor pueda reflexionar y sacar sus propias conclusiones. En este caso concreto que reflexionamos en esta carta mensual, los medios, por lo general, nos muestran que las religiones conviven pacíficamente y que, en muchos países, comparten incluso proyectos sociales y educativos. Las personas que profesan distintas religiones, trabajan juntas para sacar adelante sus pueblos; porque la pobreza y la miseria les afecta a todos por igual, profesen la religión que profesen. En los últimos años, basta seguir algunos medios generalistas para percatarse que, en ocasiones, intencionadamente, intentan transmitir a la opinión pública que las religiones son un problema para el desarrollo de los países y de la búsqueda de la paz cuando esa excusa sirve para justificar los fines reales de los conflictos.
Siempre hay alguna que otra excepción, y muestra de ello, son los profesionales de los medios que trabajan por su cuenta ofreciendo sus crónicas por medios que no llegan a la opinión pública en general. Hay que buscar ese periodista, seguir sus crónicas que las ofrece con recursos mínimos, pero que muestran la verdad de los hechos. Algunos de estos profesionales han detallado con sufrimiento que es difícil trabajar en esas condiciones ya que son pocos los medios generalistas que contratan sus servicios. Muchos, incluso, ponen en riesgo sus vidas.
En esta carta, quisiera agradecer la labor excepcional de estos profesionales que en estos últimos años están siguiendo muchos conflictos y que subrayan, como he indicado al comienzo, que las religiones no son la causa principal de las guerras y que éstas, en muchos lugares del mundo, caminan juntas trabajando y luchando por la construcción de una civilización del amor y de una fraternidad verdadera.
El Papa Francisco, en sus múltilpes encuetros con profesionales de los medios, siempre ha insistido en que la vocación de estos profesionales, además de buscar la verdad de las noticias, están llamados a favorecer una cultura del encuentro. Los medios de comunicación tienen una gran capacidad para ello pero salvo exepciones, se dedican a informar de otras cuestiones dejando de lado el tema que nos ocupa.