«Situación aterradora». Así lo define la hermana franciscana Marcella Catozza la situación que está viviendo Haití, un país azotado por la violencia y la pobreza. Nos hacemos eco de esta situación ya que este país latinoamericano sufrió, en el año 2010 un devastador terremoto y, en poco tiempo, pasó al olvido de la comunidad internacional. LOM ha seguido de cerca y seguirá analizando la situación que vive Haití.
Fueron los religiosos del país, entre otras instituciones, los que alzaron la voz ante la gravedad de la situación y solicitando la ayuda económica y la protección de la comunidad internacional, al no poder atender tantos proyectos socio-caritativos que tienen y donde miles y miles de personas encuentran una acogida y un acompañamiento en su difícil situación. Las imágenes que nos llegaban reflejaban, con claridad, que la situación de pobreza estaba llegando a un límite preocupante.
En los últimos años, la violencia se ha desatado de una manera incontrolable. Recordemos, que en 2021, fue asesinado el Presidente Jovenel Moise y, desde entonces, la inestabilidad política e institucional ha agravado aún más el descontrol de la pequeña isla. Esta situación violenta la están provocando las bandas criminales, que campan a sus anchas por las calles de la ciudad de Puerto Príncipe. Son grupos armados, bien organizados, que desatan, con su crueldad, el miedo y la inseguridad de los habitantes.
La hermana Marcella, en declaraciones a medios católicos, ha dado una pista de por qué se está desatando en la isla esta situación dramática: el negocio del narcotráfico. Haití es un país estratégico que puede servir de puente entre algunos grupos de traficantes de países latinoamericanos, como Colombia y México, para hacer llegar sus mercancías «a los ricos mercados de Occidente». A la hermana Marcella le llama la atención, como no puede ser de otra manera, los recursos que disponen las bandas haitianas, como pueden ser armas y tecnología puntera que la policía es incapaz de detenerlo. ¿Quién apoya y da cobertura a estos grupos criminales que han provocado esta situación? Los rumores, incluso, hablan de la posible implicación del expresidente Aristide que regresó a Haití en 2010.
Nuestra revista misionera LOM seguirá dando voz a estas situaciones dramáticas, denunciando todos los ataques que sufren los más débiles y necesitados de los países en conflicto. Además, como no podría ser de otra manera, nuestros misioneros allí presentes, seguirán teniendo nuestro apoyo y nuestra oración para que sigan atendiendo con entrega y generosidad a las víctimas que preocupan estos conflictos que tienen, sin duda alguna, unos intereses muy concretos y llamativos.