Desde hace algunos años Nicaragua está viviendo una situación social y religiosa tensa y preocupante. ¿A qué se debe esta situación?
Lo social empezó con la bajada de las pensiones de los jubilados y la reacción violenta del gobierno contra los manifestantes. Esto desencadenó la exteriorización del descontento de la mayoría hacia un régimen totalitario que lleva años empobreciendo al país. Y desde 2018 también asesinando y encarcelando a todo el que proteste.
La represión contra la Iglesia Católica se debe a que ésta ha estado del lado de las víctimas, desde las protestas de 2018 y la dictadura de Ortega y Murillo ahora siguen pasándole factura.
La Iglesia Católica siempre ha apostado por el diálogo y la reconciliación. Muestra de ellos fueron las mesas de diálogo que se celebraron en varias ocasiones. ¿Por qué no han resultado estos procesos de diálogo?
Porque el dictador no tiene nada qué ganar con el diálogo. No le interesa dialogar. Mantiene los presos políticos y sus leyes arbitrarias que le protegen de cualquier disidencia y actuación.
A la comunidad católica le preocupa la actitud del gobierno hacia la Iglesia Católica. Muchos religiosos y sacerdotes han tenido que abandonar el país. En algunas zonas del país se han producido ataques hacia templos y hacia sacerdotes. ¿Cuál es la situación real que está viviendo la Iglesia Católica en Nicaragua?
Es una represión, un ajuste de cuentas por ejercer su vocación profética y denunciar todas las violaciones contra los derechos humanos que Ortega ha llevado adelante. Tenemos un obispo exiliado, otro con arresto domiciliario, seis sacerdotes en la cárcel, muchos en el exilio, prohibición de toda actividad religiosa en la vía pública y en algunos casos hasta prohibición de celebrar la misa.
Para conocer bien la situación de los países, son necesarios los medios de comunicación. La Iglesia Católica en América Latina tiene medios de comunicación que llegan a un gran número de personas. Hemos leído que en Nicaragua varios medios han sido clausurados. ¿Corre peligro la libertad de expresión?
En Nicaragua hace ya un par de años que no existe Libertad de expresión. No queda ningún medio independiente; y hasta las redes sociales están controladas y perseguidas con pena de cárcel si se protesta contra la dictadura. La gente vive amenazada y con miedo. Así no puede haber ningún tipo de libertad.
Cuando surgen graves conflictos en un país es necesaria la colaboración de los países cercanos. ¿Estáis sintiendo ese apoyo internacional?
Si, pero no el suficiente. Ha habido sanciones hacia funcionarios y miembros de la familia de Ortega, pero él se venga en el pueblo. El pueblo de Nicaragua quiere acciones contundentes que obliguen a Ortega y Murillo a abandonar el país.
Para concluir esta entrevista. ¿Cuál crees que puede ser el camino para lograr una pacificación en Nicaragua?
El camino ideal es el diálogo, pero éste es imposible con los terroristas que gobiernan. Protestar tampoco se puede, porque la represión es letal. Así que solo queda esperar que la presión internacional lo desgaste tanto que no le quede más remedio que abandonar el país.
Por eso, es muy importante que fuera de Nicaragua se conozca lo que vivimos dentro y se logre que la OEA aplique la carta democrática y Estados Unidos y la Unión Europea lo asfixien económicamente.


























