Es un tema cultural, social y eclesial, que ya ha sido abordado en nuestra revista. Remito al lector al mes de marzo de 2012 y 2014. Y transcribo el párrafo siguiente:
Las reflexiones de los últimos Papas abundan en este sentido. Refiriéndonos al Papa Francisco, cabe señalar algunos aspectos.
1. En general recalca el papel importantísimo que las mujeres ocupan en la vida civil, abogando por el reconocimiento pleno de sus derechos, para que no sólo se las respete siempre y en todo lugar, sino también para que sea posible generar el espacio para que desarrollen sus talentos y puedan así aportar su riqueza por el mundo.
2. «La Iglesia reconoce el indispensable aporte de la mujer en la sociedad, con una sensibilidad, una intuición y unas capacidades peculiares que suelen ser más propias de las mujeres que de los varones» (EG, n. 103).
3. «Las reivindicaciones de los legítimos derechos de las mujeres, a partir de la firme convicción de que varón y mujer tienen la misma dignidad, plantean a la Iglesia profundas preguntas que la desafían y que no se pueden eludir superficialmente» (Ib., n. 104).
4. «En el curso de estos últimos decenios, junto a otras transformaciones culturales y sociales, también la identidad y el papel de la mujer en la familia, en la sociedad y en la Iglesia, ha conocido notables cambios y, en general, la participación y la responsabilidad de las mujeres ha ido creciendo» (25.01.14).
5. «El genio femenino es necesario en todas las expresiones de la vida social; por ello, se ha de garantizar la presencia de las mujeres también en el ámbito laboral y en los diversos lugares donde se toman las decisiones importantes, tanto en la Iglesia como en las estructuras sociales» (EG, n. 103).
6. «Es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia. Temo la solución del «machismo con faldas», porque la mujer tiene una estructura diferente del varón. Pero los discursos que oigo sobre el rol de la mujer a menudo se inspiran en una ideología machista. Las mujeres están formulando cuestiones profundas que debemos afrontar. La Iglesia no puede ser ella misma sin la mujer y el papel que ésta desempeña. La mujer es imprescindible para la Iglesia» (19.08.13).
Este magisterio del papa Francisco se entiende en el marco del magisterio sobre la mujer inspirado por el Concilio Vaticano II y desarrollado en las cinco exhortaciones apostólicas: Evangelii gaudium (2013), Amoris laetitia (2016), Gaudete et exultate (2018), Christus vivit (2019) y Querida Amazonia (2020); también en sus discursos, viajes apostólicos, entrevistas.
Estas reflexiones son una invitación para comprender mejor la intención misionera, abogando por la dignidad y la riqueza de la mujer, haciendo de esta intención objeto de oración y de compromiso cristiano.




















































